El MEATPACKING DISTRICT EN NUEVA YORK

Aunque el área fue originalmente residencial, los mercados han existido en el distrito de Meatpacking desde 1840. En la actualidad, se ha convertido en un vértice de lo más cool y bohemio de Nueva York, visita obligada.

En la década de 1820 los habitantes de la ciudad se mudaban a Meatpacking para escapar de las epidemias que azotaban el centro de Nueva York.  El barrio estaba llamado a convertirse en un mercado, primero para la producción cárnica y después para una refrigeración fiable para la carne. Gansevoort Market, nombrado así en 1884 por un héroe de guerra, se convirtió en un distrito comercial.

En 1900, 250 mataderos y plantas de empaquetado llenaron el distrito; en la década de 1930,  conformaban la tercera mayor área de producción cárnica del país. La ciudad, deseosa de mantener el suministro de carne fresca y  el empleo, subvencionó esta industria en las primeras décadas del siglo 20.

Pocas empresas empaquetadoras de carne operan todavía. Las boutiques y restaurantes son los más comunes  en la actualidad.  Situado en la orilla del río Hudson, se ha convertido en un lugar de moda, donde se aprovecha la mayoría de sus espacios, enormes locales cárnicos, mataderos reconvertidos, almacenes que ahora son cafeterías o lofts para acoger exclusivos negocios. De la mano de jóvenes empresarios, restauradores de primer nivel, diseñadores de fama internacional y coleccionistas de arte la zona conoce una segunda juventud.

En 2007 el ayuntamiento declaró el barrio como Patrimonio Histórico (Historic Landmark). Aquí, por ley, solo se pueden abrir hoteles, restaurantes, tiendas o clubes. Nada de edificios residenciales. Así lo decidió el ayuntamiento cuando convirtió esta zona en distrito histórico. Es el lugar más deseado para montar un negocio a lo grande, con los antiguos almacenes de carne compartiendo espacio con el Hotel Standard, la boutique de Stella McCarney o la exquisita floristería Blanchet.

Protegido para que las generaciones futuras disfruten de la laboriosa historia de un entorno que en 1884 fue designado para albergar el mercado de carne de Gansevoort, abierto oficialmente en 1950. Contra lo que pudiera pensarse, el mercado sigue abierto. Procesa medio millón de kilos de carne al año. Resulta indispensable como proveedor de muchos de los mejores restaurantes de Manhattan.