EL EFECTO BARRA DE LABIOS

El efecto barra de labios, acuñado por Leonard Lauder actual presidente de la multinacional cosmética Estée Lauder, sugiere que en tiempos de crisis económicas, los consumidores van a comprar artículos mas baratos, como una barra de labios, en lugar de artículos de precio elevado.

El efecto barra de  labios establece que cuando los consumidores se enfrentan a una crisis económica como una recesión,  compran los productos más baratos dentro del segmento de lujo para llenar el vacío material. En lugar de comprar artículos caros, las consumidoras van a comprar una barra de labios para conseguir el mismo efecto psicológico. Los productos y servicios como la barra de labios y otros cosméticos, productos para el cabello, salones de belleza y spas son sustitutos de los placeres a los que las consumidoras estaban acostumbradas antes de las crisis. Cuestan mucho menos dinero pero aún así proporcionan la misma satisfacción.

En 1929, durante la Gran Depresión,  los consumidores no solo pensaban en ganar dinero para comida. Las mujeres visitaban las perfumerías para comprar una barra de labios rojo brillante para iluminar sus rostros. Esto aumentaba su percepción de la felicidad  y el nivel de confianza en lo que era, por su propia definición, una época muy deprimente. Los productos fueron capaces de ayudarles a sentirse satisfechas con menos de lo que tenían antes. Ya en la década de 1920, los economistas argumentaron que el tener más de algo haría que una persona se sintiera mejor. En este caso, la barra de labios era suficiente.

En esta nueva época de crisis, nuestros productos ibéricos de cebo y bellota tienen gran calidad a  un precio equilibrado. Quizás un pequeño placer para convertir la rutina en un momento especial.